sátira del suicidio romántico

El poeta salta desde un precipicio mientras apuñala su corazón, después de haberse envenenado. Sus últimos escritos envuelven su muerte.
Allí al fondo, entre la bruma, se vislumbra un cuerpo que yace con un disparo en la cabeza, sobre él una joven dama cuelga de un árbol sin hojas.
¿Qué tragedia se esconde detrás de esta imagen que pintó Leonardo Alenza en los tiempos del romanticismo? ¿Acongojará nuestras almas o destornillará nuestras risas?

El hombre que Leonardo Alenza retrata saltando hacia la muerte en aquel 1831, vuelve hoy a la vida para contarnos su verdadera historia . Tragicomedia gestual, extrema y desvariada. Un viaje de quince minutos, por delirantes mundos invisibles.